Italia pasó a cuartos con un duro triunfo ante Austria

Nadie elige ganar jugando mal, pero un equipo suele ir forjando su carácter y su fortaleza cuando a pesar de que el rendimiento que acostumbra a mostrar no fluye, el resultado sigue siendo el mismo. Italia gana.

Italia ahora también sufre, pero sigue pisando fuerte. Intenta imponer su libreto y, cuando no lo logra, se arremanga y se adapta a las condiciones. Y vuelve a ganar.

De eso también se trata ser un gran equipo. Tendrá tarea para lo que viene Roberto Mancini. Y será nada menos que Bélgica o Portugal (juegan el domingo) en cuartos de final. Mientras, podrá disfrutar de un 2-1 durísimo ante Austria en el alargue y gracias a las buenas apariciones que llegaron desde el banco.

Se rompió el muro con el golazo de Federico Chiesa y se lo llevó puesto para aumentar la cuenta con la arremetida de Matteo Pessina que parecía liquidar la historia. Pero Austria no se rindió, llegó al descuento con valentía y obligó a un final con suspenso y sufrimiento. 

La cuenta llega a 31 partidos sin perder, con 26 triunfos y cinco empates. Ya son 12 victorias al hilo, aunque el descuento de Sasa Kalajdzic en el final cortó el récord de valla invicta de Gianluigi Donnarumma tras 1169 minutos.