Los 10 mandatos de Xavi Hernández

1. Los jugadores deben estar una hora y media antes del entrenamiento.

Hasta ahora, se permitía una cierta relajación en cuanto a la hora que tenían que estar en el vestuario, hasta el ‘Kun’ Agüero se llevó la sopresas cuando en sus primeros días de entrenamiento quiso quedar bien con sus compañeros y llegar temprano una hora antes y encontró con todo apagado .

A partir de este martes, se acabó llegar media hora o veinte minutos antes. Todos deben estar 1hora y media con antelación. El objetivo es tener tiempo para preparar los entrenamientos y que los jugadores desayunen con tranquilidad. También poder realizar algunas charlas individuales para comentar aspectos del trabajo. Eso quiere decir que a partir de ahora, la hora límite de llegada será las 9:30. El control de llegadas lo realizará el delegado Carles Naval.

2.  El staff debe presentarse dos horas antes del entrenamiento.

Xavi es el primer en dar ejemplo, por lo que sus ayudantes y resto de miembros del vestuario, han de llegar  120 minutos antes del entrenamiento, con el objetivo que cuando empiecen a llegar los jugadores, tengan ya todo preparado para iniciar su sesión.

3. Los jugadores comen en la Ciudad Deportiva.

Se acabó la voluntariedad. A partir de este martes, todos los futbolistas del primer equipo almorzarán y comerán en el comedor de las instalaciones blaugranas bajo los parámetros marcados por los nutricionistas del club. Una correcta alimentación puede evitar lesiones y mejorar la preparación física.

4. Habrán multas.

Desde que se marchó el entrenador Luis Enrique, las sanciones por faltas leves, graves o muy graves desaparecieron, con el argumento de que los futbolistas son suficientemente profesionales para saber lo que tienen y lo que no tienen que hacer. Lo cierto es que este tipo de gestión puede funcionar en un escenario ideal, pero en la vida real resulta mucho más complicado.

Xavi vivió en la época de Rijkaard como el vestuario se diluía por la relajación en las normas y cómo Guardiola instauró un rígido código de conducta, que acabó dando muy pronto sus frutos.

5. Sanciones exponenciales.

Las multas estarán fijadas con un ritmo geométrico y no aritmético. Eso quiere decir que si un jugador llega tarde a un entrenamiento pagaría la sanción más leve, 100 euros, a la segunda sanción, sería 200, pero si repite una tercera, se elevaría a 400, y así sucesivamente. Algunos jugadores, en la época de Luis Enrique, alcanzaron los 6.000 euros de multas en una sola temporada.

6. 48 horas antes de un partido no se puede llegar tarde a casa.

Cuando el equipo esté a dos días de jugar un partido, se prohíbe llegar más tarde de las doce de la noche. Se considera que el jugador ha de ser consciente que ha de llegar al partido en las mejores condiciones posibles y una de las exigencias innegociables es llevar una vida ordenada y más aún en vísperas de los partidos.

7. Respeto al mérito.

Se juega como se entrena y la meritocracia es el único camino hacia el éxito. Solo los que mejor entrenen y que más compromiso tengan en el trabajo tendrán opciones de ser titulares. El resto estará en el banquillo o en el peor de los casos no estará convocado.

8. Control de las actividades extradeportivas.

Los futbolistas pueden tener otras facetas que no sean estrictamente el fútbol, pero si estas acaban afectando su rendimiento, al necesitar viajar o dedicarle muchas horas, tendrán que tener la supervisión del cuerpo técnico. No se pueden hacer viajes particulares de varias horas de avión durante la temporada sin el permiso explícito del entrenador. Por ejemplo, Xavi ya le canceló una entrevista al jugador Gerard Pique.

9. Prohibidas actividades de riesgo.

Se acabó ver a un jugador haciendo surf o yendo en bicicleta eléctrica. Este tipo de prácticas se sanciona como falta muy grave y pasaría a mano del departamento jurídico al considerarse un incumplimiento flagrante del contrato.

10. Buena imagen.

Los jugadores son parte fundamental del club y tienen que ser los primeros en dar ejemplo. Se han de mostrar empáticos con los aficionados y se prohíben actitudes reprobables. Durante los viajes han de cumplir con las normas de conducta y fomentar en todo momento el barcelonismo.

LGS/ ABriceño