Nalek Korbaj

Nalej Korbak el «Rocky de Venezuela» espera honrar en Tokyo 2020

Nacido en Mérida y criado en Filadelfia -ciudad en la cual nació Rocky Balboa- Nalej Korbak espera honrar a su país como tradición de los boxeadores olímpicos de Venezuela.

«Yo deseo buscar una medalla. Confío en mí y lo que debo hacer es ejecutar duro, estar concentrado y tener fe», cuenta a la AFP, Korbaj, de 25 años, con una sonrisa que hace resplandecer los dorados ‘grillz’ que cubren algunas partes de su dentadura.

A este púgil de corta estatura para su peso, 1,74 mts, le agrada oír una vez que le llaman Rocky. El apodo es debido a su tamaño y que le tocaba competir con contrincantes mas altos que él, pero eso no le impedía enfrentarlos, siempre tenía esa seguridad así como el mismísimo personaje hollywoodense.

El boxeo pertenece a los deportes más representativos de Venezuela en Juegos Olímpicos.

Korbaj comenzó a calzarse los guantes al volver a su territorio tras vivir en Filadelfia de los 3 a los 13 años. Él jamás había pensado que el boxeo iba a ser lo suyo hasta que tocó los primeros «sparrings»

En este periodo olímpico, Korbaj triunfó oro en los Juegos Bolivarianos de 2017 y los Sudamericanos de 2018 y bronce en los Panamericanos de 2019, en los cuales le plantó cara al campeón semipesado de Rio 2016, el cubano Julio César La Cruz. «Intenté hallar el knock-out, ya que confío en mi pegada, y dicha riña estuvo cerradita», cuenta al rememorar el combate con La Cruz, quien va a estar en Tokio-2020, sin embargo en los 91 kilogramo, puesto que subió de categoría.

Korbaj podría cruzarse con otro campeón olímpico de Cuba, Arlen López, que subió de los 75 a los 81, y con el número uno de esta separación en la AIBA (Asociación Mundial de Boxeo Aficionado).

Por ahora 3 pugilistas de Venezuela permanecen en Tokio 2020: Gabriel Maestre (-69 kg), que disputará sus terceros Juegos, y Korbaj en los cuadros masculinos e Irismar Cardozo (-51 kg) en los femeninos. Ha habido tropiezos como la falta del territorio en el boxeo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2018 por falta de boletos aéreos a lo largo de una grave crisis económica.

Le anima haber observado triunfar una presea olímpica a Yoel Finol, un camarada de selecciones nacionales, quien se colgó originalmente el bronce en Río 2016 en el peso mosca (-52 kg), sin embargo le ha sido asignada plata por dopaje del ruso Misha Aloian.

LGS/Runque